Tarima o laminado: en qué se diferencian y cuál recomendar a cada cliente
De lejos se parecen. Por dentro no tienen nada que ver, y el cliente suele preguntar por la diferencia de precio.
Laminado: una foto muy resistente
El laminado es un tablero de fibras de alta densidad con una lámina impresa que imita la madera y una capa superior dura. Su resistencia al desgaste se clasifica con la escala AC: cuanto más alto el número, más aguanta. Es resistente a los arañazos, pero no se puede lijar.
Tarima: madera de verdad
La tarima lleva madera en la superficie: maciza, o una capa noble sobre un soporte (multicapa). Se siente cálida, envejece bien y, si la capa de madera es suficientemente gruesa, se puede lijar y barnizar de nuevo.
Cómo se colocan
Los dos suelen ir flotantes, sobre una base aislante, con una junta perimetral que deja que el suelo se mueva y que luego tapa el rodapié. El ancho de esa junta lo marca el fabricante: si se olvida, el suelo se levanta.
El cliente no compra un suelo: compra cómo va a estar dentro de diez años.
Qué recomendar
- Casa con niños, mascotas o alquiler: laminado de clase alta.
- Quien quiere madera y cuidarla: tarima.
- Baño o cocina: un vinílico pensado para el agua.