Alicatar sin cejas: los detalles que separan un trabajo de primera de uno normal
La ceja es ese pequeño escalón entre dos azulejos que se ve con la luz rasante. El cliente no sabe cómo se llama, pero lo nota.
Todo empieza en la pared
Ningún azulejo queda plano sobre una pared torcida. Antes de pegar, pasa la regla en varias direcciones. Si la pared tiene barriga, se corrige antes; querer arreglarlo con más cemento cola es comprar cejas.
Doble encolado en formatos grandes
Cuanto más grande es la pieza, más importa que apoye entera. En formatos grandes se extiende cemento cola en la pared con llana dentada y también una capa fina en la pieza. Así no quedan huecos debajo y la baldosa no baila.
Niveladores y juntas
Los sistemas de nivelación, con clips y cuñas, sujetan los bordes de dos piezas a la misma altura mientras fragua el cemento cola. Y no se coloca a hueso: la junta, aunque sea fina, absorbe los movimientos. El ancho mínimo lo marca el fabricante de la baldosa.
Cuidado con el matajuntas
Las piezas alargadas, las que imitan madera por ejemplo, suelen tener una ligera curva de fábrica. Si se desplazan a la mitad, el punto más alto de una cae junto al más bajo de la otra y aparece la ceja. Los fabricantes recomiendan desplazar como mucho un tercio.
El cliente no sabe qué es una ceja. Pero pasa la mano por la pared y la encuentra.
Lo que se lleva el profesional
- Regla antes de pegar: la pared se corrige antes, no con cemento cola.
- Doble encolado en piezas grandes.
- Piezas alargadas: desplaza un tercio.